Estabas lavando los platos usados en el almuerzo, cuando terminaste corriste a la recamara y luego volviste a la cocina. Harry te observó y frunció el ceño confundido.
Serviste jugo en un vaso y sacaste una pastilla de su empaque, estabas a punto de tomártela cuando Harry entró a la cocina.
-Harry: ¿Qué haces?
-Tu: tomo una pastilla
-Harry: ¿para que es eso y por qué lo tomas?
-Tu: es para prevenir y no quedar embarazada
-Harry: dame eso
Te quitó la pastilla que tenías en la mano y las otras que seguían en su empaque, fue hasta el basurero, antes de tirarlas corriste hacia él y lo detuviste.
-Tu: ¡¿Qué haces?!
-Harry: estoy botando estás cosas
-Tu: ¡¿Por qué?!
-Harry: ¿no es obvio? Con esto estás matando las posibilidades de tener un bebé
-Tu: ¿quieres que tenga un bebé?
-Harry: sí, ¿tú no?
-Tu: sí pero no ahora, Harry
-Harry: ¿Por qué ahora no? Y hace unos años atrás sí querías –tiró las pastillas en la basura
-Tu: no era que quería, solo pasó y ya lo tenía. No iba a matarlo
-Harry: claro, como sabías que era de Liam estabas feliz de tenerlo, ahora que se trata de mi no quieres.
-Tu: no es cierto Harry, yo no tenia idea que era de Liam, y sea de quien sea era mi hijo y lo amaba
Lágrimas empezaron a salir, te lastimaba lo que Harry decía y peor aun cuando te recordaba a tu bebé. No importaba si fuera el momento más feliz, si alguien o algo te recordaban al bebé perdido la parte más sensible de ti salía a la luz y caías en un pozo de lágrimas.
-Tu: me duele que pienses así, <llorando> yo quiero tener hijos contigo y hemos hablado de eso, pero ahora no, no me siento preparada… pero ya veo que eso no te importa
Saliste corriendo de a cocina, derramando lágrimas a montones. Entraste a la recamara y enseguida caíste a la cama.
Querías tener un bebé, claro que sí, pero aparte de querer terminar tus estudios, tenias miedo. Miedo a amarlo y terminar perdiéndolo y una vez más el dolor regresaría, aunque nunca terminó de irse.
Harry se golpeaba a él mismo mentalmente, había hablado sin pensar, fue lo primero que le salió sin darse cuenta que te lastimaba con tan solo unas palabras.
Siempre lo arruinaba y provocaba de ti lágrimas lo que más odiaba: verte llorar.
Salió y subió a su auto… después de media hora regresó a la casa, subió las escaleras y antes de entrar a la recamara, respiró profundo. Abrió la puerta y te encontró sentada en medio de la cama con tus piernas abrazadas y tu rostro escondido entre tus rodillas. ¡Como odiaba verte así!
Sentiste la cama moverse, sabias que era él. Se acercó a ti y te abrazó. Levantaste un poco tu rostro y lo escondiste en su pecho, moviste tus brazos y lo pasaste alrededor de su cuerpo, abrazándolo también.
-Harry: perdóname princesa, no quería lastimarte. Siento haberte dicho esas cosas, no pensé antes de hablar. Lo siento
No podías hablar, el llanto te lo impedía.
Harry era tan especial, el chico perfecto que podrías desear. A pesar de sus fallos siempre trataba de reparar los problemas. Sabías que algo que lo lastimaba era verte llorar y más si era por él.
Respiraste profundo y te separaste de él, con la cabeza abajo limpiaste tus lágrimas. Él puso su mano en tu mentón y levantó tu rostro, lo miraste a los ojos y él a ti, dejó su mano en tu mejilla y con su pulgar te acariciaba debajo de los ojos, secando cualquier rastro de lágrima.
-Harry: perdóname mi amor, te juro que no quise que te sintieras mal. Es cierto que quiero un bebé, pero si tú aun no quieres está bien para mi, puedo esperar a que estés lista
Acercó sus labios a los tuyos y dejó en ellos un cálido beso, correspondiste a su beso y luego juntaron sus frentes.
-Tu: estoy lista para tener un bebé…
-Harry: no, solo dices porque quieres complacerme
-Tu: no, escúchame. Quiero tener un bebé, pero tengo miedo… en realidad me siento preparada pero tengo mucho miedo
-Harry: ¿miedo a qué? –tomó tus manos
-Tu: siento que mi vida está maldita, todo lo malo me ocurre a mi; tengo miedo de que llegue a estar embarazada y que nuevamente pierda al bebe. Yo… no quiero volver a sentir ese dolor, Harry
-Harry: comprendo que tengas miedo, pero eso no pasará cariño
-Tu: nada me garantiza que eso no pasará, pero me arriesgaré porque sé que pase lo que pase estarás conmigo siempre.
-Harry: sí, siempre estaré contigo… pero ya no te preocupes por eso, toma
Te pasó una pequeña bolsa de plástico, la abriste y dentro de ella había una cajeta que contenía las pastillas como las que Harry había tirado a la basura. Se levantó de la cama y se acercó a la puerta
-Harry: cuídate, no quiero que hagas esto solo porque yo te lo pido
Salió de la recamara y te dejó allí sola, pensando que sería lo correcto; concederle un bebé a Harry o seguir cuidándote hasta que dejaras el miedo de un lado.
Los días pasaron, estabas junto a Mandy llevando unos papeles a la universidad en donde ambas estudiarían. Luego las dos tomaron distintos caminos. Después de bajar del autobús caminaste hacia la casa, en el camino topaste con Jake.
-Jake: ¡________!
-Tu: Hola Jake
-Jake: ¿en donde andabas?
-Tu: en la universidad llevando unos papeles ¿y tú?
-Jake: por aquí caminando, estaba aburrido
-Tu: ¿no sabes si Harry está en la casa?
-Jake: cuando salí no vi su auto y no lo he visto llegar
-Tu: debe estar aun con su papá ¿quieres quedarte conmigo hasta que llegue?
-Jake: claro
Ambos caminaron entre risas hasta llegar a la casa
-Jake: espera, le robaré algo a mi mamá para entretenernos
Asentiste con la cabeza y sonreíste, él entró a su casa corriendo y tú te quedaste allí parada a esperarlo. Luego de unos minutos regresó con una caja de pastel para preparar en casa. Reíste al ver lo que era y luego entraron juntos a la casa.
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